La nueva etapa de EBRO va más allá de la recuperación de una marca histórica y del impulso de un proyecto industrial con vocación de futuro. La compañía aspira a ser un agente activo en el desarrollo del territorio, contribuyendo a reforzar los vínculos entre empresa, cultura y sociedad. Con motivo de su apoyo como empresa patrocinadora de la cena solidaria de la Fundació Catalunya Cultura, celebrada en La Paloma el 27 de mayo, conversamos con Rafael Ruiz, presidente de EBRO, que reivindica la cultura como un factor clave de cohesión y progreso colectivo y defiende que “las empresas tienen un papel importante en el desarrollo social de los territorios”.
-¿Qué ha llevado EBRO a implicarse como empresa patrocinadora de la cena solidaria de la Fundación Cataluña Cultura?
-En EBRO entendemos que las empresas tienen que formar parte activa de la sociedad donde desarrollan su actividad. La cultura es un elemento fundamental de cohesión, identidad y progreso colectivo, e iniciativas como las de la Fundación Cataluña Cultura contribuyen a generar oportunidades, talento e impacto positivo en el territorio. Por eso hemos querido sumarnos a esta cena solidaria y apoyar a una entidad que trabaja para reforzar el vínculo entre empresa y cultura.
-EBRO es una marca histórica vinculada a la industria y a la movilidad. ¿Cómo encaja el apoyo a la cultura dentro de esta nueva etapa de la compañía?
-Precisamente porque estamos impulsando un proyecto industrial con arraigo en Barcelona y vocación de futuro, creemos que es importante contribuir también a aquellos ámbitos que hacen avanzar una sociedad. La industria y la cultura no son mundos separados. Las dos comparten valores como la creatividad, la innovación, el talento y la capacidad de transformar realidades. Recuperar una marca histórica como EBRO también significa reconectar con el territorio, con las personas y con el ecosistema social y cultural que nos rodea.
-¿Qué peso tiene la cultura dentro de la estrategia de Responsabilidad Social Corporativa de EBRO?
-Nuestra prioridad es contribuir a la reindustrialización, a la generación de ocupación y al desarrollo económico. Pero entendemos que estar aquí esta noche es importante: para apoyar a una iniciativa solidaria y de cohesión social en Cataluña, donde se encuentra nuestra compañía, y dónde están las personas más próximas que pueden ser positivamente impactadas por esta acción social.
-En esta nueva etapa de la empresa, ¿Qué peso tienen conceptos como la creatividad, el talento y la innovación?
-Son absolutamente centrales. La transformación que vive el sector de la automoción exige capacidad de innovación, adaptación y visión de futuro. Pero la innovación no es solo tecnología; también es talento, creatividad y capacidad de pensar diferente. En EBRO queremos construir un proyecto industrial moderno, competitivo y capaz de atraer el mejor talento, y esto solo es posible en entornos dinámicos y creativos.
-¿Qué mensaje enviaría a otras empresas que todavía no han apostado por el apoyo a la cultura?
-Creo que cada vez es más evidente que las empresas tienen un papel importante en el desarrollo social de los territorios. La cultura genera valor, cohesión, y proyección colectiva. Apoyar es una manera de implicarse en la construcción de una sociedad más creativa y con más oportunidades de futuro.