Oriol Alba, secretario general de la Cecot, reflexiona en esta entrevista sobre el papel del tejido empresarial en el impulso de la cultura y la importancia de construir alianzas sólidas entre ambos mundos. La Cecot, confederación empresarial multisectorial constituida en 1978 e integrada por una gran diversidad de gremios y asociaciones empresariales a quienes representa ante los interlocutores sociales, está implicada en la Fundación desde sus inicios, en 2014, y actualmente forma parte del Consejo de Mecenazgo. Se trata de una colaboración que ha evolucionado con el tiempo y que hoy se concreta en proyectos como HelpEmpresa, a través del cual la Cecot acompaña y asesora proyectos culturales que han pasado por el Programa IMPULSA CULTURA, aportándoles una mirada estratégica y empresarial para favorecer su viabilidad, profesionalización y crecimiento sostenible. La convocatoria del Programa Impulsa Cultura de este año está abierta hasta el 2 de febrero.
-La Cecot está implicada en la Fundación desde sus inicios, en 2014. ¿Qué ha significado esta colaboración para la confederación y cómo ha evolucionado a lo largo de los años?
Para la Cecot, formar parte de la Fundación desde su nacimiento ha sido una oportunidad de contribuir a un objetivo compartido: reforzar el vínculo entre el mundo empresarial y el mundo cultural. A lo largo de los años, la relación ha evolucionado hacia una colaboración más estrecha. Iniciamos la colaboración muy centrados en el Grupo de Trabajo para la Ley de Mecenazgo, y actualmente colaboramos también con el proyecto HelpEmpresa que nos permite acercar nuestra experiencia en emprendimiento, gestión empresarial y estrategia a las iniciativas culturales.
-Los proyectos hacen una valoración muy positiva de los asesoramientos que reciben en el Programa IMPULSA CULTURA por parte de HelpEmpresa y de la Cecot. Por vuestra parte, ¿qué valoración hacéis de esta experiencia desde dentro?
Nuestra valoración también es muy positiva. Desde HelpEmpresa hemos podido acompañar varios proyectos culturales en los últimos años, ayudándolos a ordenar su información económica, a definir objetivos claros y a tomar decisiones estratégicas con más seguridad. Ver la evolución de estos proyectos, algunos de los cuales han conseguido profesionalizarse y crecer, es muy gratificante. También nos ha permitido aprender y adaptar nuestras metodologías a un sector con particularidades propias, lo que enriquece nuestra tarea como entidad de apoyo empresarial y profesional.
-¿Cuáles diríais que son los puntos clave o diferenciales de los asesoramientos que ofrecéis desde HelpEmpresa en el marco del Programa? ¿En qué creéis que HelpEmpresa aporta un valor añadido para dar una mirada más estratégica y empresarial a los proyectos culturales?
A menudo, el emprendimiento cultural está muy centrado en desarrollar y cuidar una idea artística o con un propósito que trasciende la mirada empresarial, pero nuestra responsabilidad es aportar justamente esta mirada para asegurar la viabilidad y sostenibilidad futura. Al fin y al cabo, queremos que sea un proyecto emprendedor que se mantenga en el tiempo para cumplir con su propósito cultural. Por eso, HelpEmpresa aporta un enfoque muy práctico y personalizado. Empezamos con un diagnóstico 360° de la situación e identificamos las áreas de mejora para priorizar aquellas que tienen más impacto en la viabilidad del proyecto. Nuestro punto fuerte es combinar el análisis económico y financiero con la visión estratégica del negocio, ayudando a los proyectos culturales a profesionalizar la gestión y a prepararse para crecer de manera sostenible. También aportamos herramientas concretas y hacemos un seguimiento que asegura que las propuestas se pongan en práctica.
-Desde su punto de vista, ¿por qué es importante que el tejido empresarial se implique en el fomento de la cultura? Y, en el caso de la Cecot, ¿cómo contribuye de manera concreta al desarrollo de proyectos culturales?
La cultura es un motor de cohesión social y de innovación. Desde la Cecot, trabajamos para sensibilizar a las empresas para que tengan una mirada de trascendencia social con su entorno, sobre todo el más inmediato, y una manera de hacerlo es ayudando a las iniciativas culturales de su territorio. De ahí nuestro deseo de impulsar una ley que favorezca el mecenazgo en Cataluña. Además, como hemos mencionado, con programas como HelpEmpresa ofrecemos apoyo a proyectos culturales y facilitamos espacios de colaboración con empresas.
-¿Consideráis que la cultura puede ser un activo estratégico para la innovación empresarial? ¿Nos podéis dar algún ejemplo?
Sin duda. La cultura fomenta la creatividad, el pensamiento crítico y el espíritu innovador. Un ejemplo que nos gusta destacar es el de Brava Performing Arts, un proyecto que acompaña a artistas a profesionalizarse y conectarse con producciones internacionales. Gracias a la colaboración con HelpEmpresa, consiguieron estructurar mejor su modelo de negocio, establecer objetivos medibles e introducir formaciones prácticas en áreas como la fiscalidad y la inteligencia artificial. Esto les ha permitido crecer de manera más ordenada y aspirar a convertirse en un referente en la descentralización de la cultura en Cataluña.
-¿Qué retos y oportunidades identificáis en la colaboración entre el mundo cultural y empresarial en los próximos años?
El principal reto es conseguir un lenguaje común: el mundo cultural y el empresarial a menudo tienen ritmos y prioridades diferentes. Nuestro trabajo es ayudar a traducir estas necesidades y facilitar puntos de encuentro. La oportunidad es enorme: la cultura puede convertirse en un sector económico más competitivo y sostenible, y las empresas pueden reforzar su compromiso social y su capacidad innovadora. Las nuevas tecnologías y los fondos europeos para la transición digital y verde también abren puertas a proyectos conjuntos con gran potencial.
-Para acabar: desde la Cecot, ¿qué mensaje daríais a las empresas que todavía no ven clara su implicación en la cultura?
Les diría que la cultura no es solo un coste o una actividad filantrópica, sino una inversión en el territorio, en el talento y en la creatividad. Implicarse en proyectos culturales es una manera de diferenciarse, de generar valor compartido y de contribuir a un entorno más innovador y competitivo. Además, gracias a programas como el que impulsamos con la Fundación Cataluña Cultura, las empresas tienen la oportunidad de hacerlo de manera guiada, con asesoramiento y resultados medibles.